El truco definitivo para asar y pelar castañas sin esfuerzo (y sin quemarte)
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Seamos sinceros: a todos nos encanta el olor a castañas asadas. Es el aroma oficial del otoño. Pero, ¿a cuántos nos da pereza prepararlas en casa por lo difícil que resulta pelarlas después?
A veces la piel interior se queda pegada, nos quemamos los dedos y acabamos desperdiciando la mitad de la castaña.
¡Se acabó el sufrir! En la tienda acabamos de recibir una partida espectacular de castañas y queremos que las disfrutes al máximo. Por eso, hoy compartimos contigo el método infalible para que te queden tiernas, sabrosas y, lo más importante, se pelen casi solas.
1. Todo empieza con la elección (De esto nos encargamos nosotros)
Para que una castaña se pele bien, tiene que estar fresca e hidratada. Si la castaña es vieja y está seca, la piel se adhiere a la carne.
- Nuestro consejo: Al comprar en nuestra tienda, busca las que tengan la piel brillante y pesen en la mano. Nosotros ya hemos hecho la selección previa para asegurarnos de que no te lleves ninguna con "habitantes" dentro.
2. El corte perfecto
Antes de cocinar, siempre hay que hacerles un corte para evitar que exploten.
- No hace falta destrozar la castaña. Haz un corte profundo en forma de cruz o una línea larga atravesando la "barriga" de la castaña, cortando tanto la cáscara dura como la piel interior.
3. El secreto de la humedad (El truco del chef)
Aquí es donde falla casi todo el mundo. Antes de meterlas al horno:
Lávalas con agua fría y no las seques del todo.
Esa pequeña humedad extra creará vapor dentro del horno, lo que ayuda a separar la piel de la carne.
4. Horno vs. Microondas: Tú eliges
- En el Horno (El sabor clásico): Precalienta a 200°C. Colócalas en la bandeja y hornéalas unos 20-25 minutos. A mitad de tiempo, dales una vuelta.
- En el Microondas (El método express): Ideales para un antojo rápido. Pon unas 10-12 castañas en un bol apto para microondas (¡con el corte hecho!), tapa el bol con film transparente agujereado o una tapa de microondas y cocina a máxima potencia durante 2 o 3 minutos.
5. El "Truco del Paño" (El paso más importante)
Saca las castañas del horno o microondas. No intentes pelarlas inmediatamente.
Coge un paño de cocina de algodón limpio y seco. Vuelca las castañas calientes dentro del paño y ciérralo haciendo un atillo, como si las estuvieras abrigando. Déjalas "sudar" ahí dentro durante 5 o 10 minutos.
¿Por qué funciona esto? El cambio brusco de temperatura y el vapor que sueltan al estar encerradas en el paño hace que la piel se desprenda mágicamente de la carne. Cuando abras el paño, verás que la cáscara sale casi sola con una suave presión.
¿Te han entrado ganas?
Ahora que ya conoces el secreto para no pelearte con la cáscara, es el momento perfecto para disfrutar de ellas.
Acabamos de recibir las castañas más frescas de la temporada en la tienda. Pásate hoy mismo, llévate una bolsa y pon a prueba este truco esta noche en tu sofá.